Nunca lo vas a leer...

12.06.2020

Se que esto puede parecer muy fácil de hacer, pero no es así. Una tiene que tragarse esos nervios que recorren la piel al escribir esta publicación. 

Es una carta escrita para mi padre. Se que a muchos no os va a interesar, pero va a estar aquí escrita y espero que muchos podáis ver que, tras una perdida, las cosas pueden volver a su cauce. 

" Hace dos años y medio que te fuiste de mi vida. En cinco días sería tu cumpleaños y estaríamos en casa, juntos los cuatro, mamá, mi hermana, tu y yo. Pero este año, es el tercer cumpleaños que paso sin ti. Se que esto ya es imposible, se que no va a suceder de nuevo. Pero quiero expresar todo esto que llevo dentro. 

Se que soy una niña muy cabezota, un poco vaga y una antisocial. Se que mientras estaba contigo, mi vida era más sencilla. No tenía que buscar trabajo, podía pasarme las horas delante del ordenador y mi única preocupación era aprobar el curso. Algo que, la mayoría de las personas hacen en su día a día. 

Se que tu y yo no estuvimos muy unidos. Que tu trabajo ocupaba la mayoría de tu tiempo. Que las cosas que teníamos planeadas ya no van a suceder. Se que mis caídas eran tus caídas silenciosas. Se que en tu cabeza, la preocupación estaba presente día a día. Se que mis cosas te dolían y me lo demostraste cuando una ruptura me rompió por dentro. 

Pero tu me enseñaste a luchas para salir adelante. Me enseñaste que aunque me caiga debo levantarme. Y eso es lo que más me cuesta ahora. Te fuiste muy rápido, sin una carta de despedida, sin decir apenas nada...Fue como si una luz en el cielo se encendiera cuando te fuiste de la tierra, papá. 

Quiero decirte tantas cosas, que no se por donde empezar. Quiero decirte que termine mis estudios del grado superior, que todo por lo que luchaste sigue en pie. Que tu niña mayor esta en la universidad, como a ti te gustaba decir. Quiero decirte que tu niña mayor ha encontrado el amor. Que no tienes que temer a nada, que me estoy desviviendo como tu lo hacías para que todo siga un ritmo lento pero bien encaminado. Tu niña pequeña también ha encontrado a alguien con quien apoyarse. Ambos te hubieran caído bien.

El día de tu partida fue doloroso, no voy a mentir. Algo de mi se había congelado para después romperse. Como si una porción de mi se hubiera ido. Reconozco que al principio estuve confundida, enfadada. Enfadada por no haber podido ayudarte, aunque ahora me siento de esa misma manera, como que no puedo ayudar a nadie. Estuve desubicada... Trabaje en el bar a la vez que estudiaba, aunque seguro que me habrás visto desde arriba que he ido rotando de empleo en empleo. Tu niña ya sabe un poco de leyes, de normas, de ibis, de impuestos...

Espero que desde arriba, cuando nos mires, sepas que te queremos, y que aunque poco a poco estemos avanzando en la vida, jamás te olvidaremos, porque estas grabado en nuestro corazón desde siempre y para siempre. 

Te quiere, 

tu hija"


© 2019 El Blog de Rocío Blázquez. Todos los derechos reservados.
Creado con Webnode
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar